23 de noviembre de 2012

Hugo

Hace una semana, exactamente, ya había leído y reseñado La Invención de Hugo Cabret. Dejé bien en claro que conocí el libro por la película de Scorsese, Hugo, y que si bien no la había visto ni me había llamado mucho la atención, había picado mi curiosidad lo suficiente para motivarme a comprarlo.

Ahora bien, inmediatamente después de leer la novela, me dispuse a ver la película. Y aquí entra la famosa Ley de Murphy, que muchos de ustedes ya conocerán a estas alturas de la vida, y que dice, en resumidas cuentas, así:

Todo lo que puede salir mal, saldrá mal.

¿Qué tiene que ver esto con la película? Simplemente en que la Ley de Murphy se paró frente a mí, y sin previo aviso, me abofeteó con todo lo que tenía. Porque estuve jueves, el día que terminé el libro, buscando la película, y cuando la encontré y descargué, proceso que duró unas dos o tres horas, estaba doblada en que se yo qué idioma. El viernes seguí buscando y cuando me aburrí traté de verla en Cuevana, y cuando se me ocurre cerrar el Mac un momento, me aparece una ventanita diciendo que la carga se interrumpió y no pude sacarlo. El día siguiente volví a intentarlo, y pasé unas tres horas tratando de cargar la película en Cuevana, y sólo logré ver la mitad; hubiera seguido de no ser porque tuve que cerrar el Mac para comer con mi familia, y la ventanita volvió para vengarse. Traté de descargarla y cuando me dio sueño volví a cerrar el Mac, y el archivo quedó incompleto. Al final el domingo, después de la tercera vez tratando de verla en Cuevana y que no funcionó, logré descargarla y me amanecí terminando de verla. 
Si me hubiera interesado menos, hubiese tirado la toalla al segundo intento. Pero tenía unas ganas locas de ver cómo había resultado esta adaptación, así que armé de toda la paciencia del mundo y cuando terminé de ver Hugo, sentí que todo valió la pena. 

Sinopsis
Cuenta la historia de un niño huérfano que vive una vida secreta entre las paredes de una estación de trenes de París. Cuando Hugo se encuentra con una máquina rota, una excéntrica niña y el frío y reservado hombre encargado de una juguetería, se ve envuelto en una aventura mágica y misteriosa que puede poner en riesgo todos sus secretos.

Opinión Personal
Brian Selznick, el autor del libro en que está basada, calificó la película como lo más hermoso que jamás haya visto. Y yo, después de lograr verla, no puedo menos que coincidir con su opinión.

Es, en rasgos generales, bastante fiel al libro, pero quien lo ha leído nota enseguida los cambios efectuados a ciertos personajes y situaciones. Me considero en general una persona abierta de mente en lo referente a las adaptaciones, aunque admito que en un principio sentí el cambio innecesario. A medida que avanzaba, me di cuenta que en lugar de debilitar a los personajes, sólo los fortalecía. Es así como Hugo logra mantener la esencia de la novela, y aún así tener encanto propio.

Se cuidaron todos los detalles, incluso los más pequeños, de tal modo que es posible sentir como si nos encontrásemos en París, en la misma estación que Hugo, corriendo entre la multitud, dentro de las paredes, viendo al autómata con nuestros propios ojos. El vestuario y escenografía, la selección musical, los juegos de luces, la cinematografía y el excelente reparto; todo es de la más alta calidad. Pero lo más importante, en mi humilde opinión, no reside allí, puesto que tiene ese algo que nos conmueve hasta las lágrimas y nos deja esa sensación de alegría en el pecho. Y esto debe de ser lo que Scorsese quería transmitir, puesto que él mismo, como cinéfilo, nos muestra a través de la película una breve visión de sus inicios e historia, y cómo estas películas antiguas triunfaron no por sus efectos especiales, sino porque tenían algo que no podía comprarse: tenían corazón.

Reí, lloré lágrimas de cocodrilo, y me dejé impresionar por una historia que se siente real, cercana, y es increíblemente emotiva. Soy incapaz de quedarme con un sólo personaje, porque me enamoré de todos y cada uno de ellos. Cuando finalizó la reproducción, no pude menos que pensar que las molestias extra no eran más que para convencerme de que estaba a punto de ver algo extra especial.

Por último, mis recomendaciones: si van a verla online, Cuevana es una pésima opción. Y el trailer muestra prácticamente cada detalle importante en la trama, así que sugiero que lo pasen por alto. 

2 comentarios:

Sebastián dijo...

Un poquitín pesimista el resumen de la famosa Ley de Murphy... la maldita Ley de Murphey diría yo... que parece que te agarró fuerte, no puede ser tanta mala suerte.
No he visto la película, de hecho, ni sabía que existía; no soy amigo de cierto tipo de cine (no lo digo por sobre el hombro). Pero ahora que se acaba el 2012, voy a tener algo más de tiempo y voy aprovechar de echarle un vistazo, a ver si congeniamos Hugo y yo, al menos su chaleco está bueno. Y creo que mejor la voy a comprar por ahí, y así evito los problemas típicos que se tienen con internet y con los computadores... hasta en el mismo Peda me tinca que la puedo encontrar.

Ulises dijo...

Si, mejor te ahorras los problemas que pasé yo y la compras directamente. Ya compré una vez una película y funcionó bien, pero ni se me había pasado por la cabeza la idea de buscarla ahí.
Ojalá te guste, al menos a mi me agradó mucho. No es fiel al libro en todo momento, pero es una película agradable y muy bonita.

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