24 de junio de 2013

Winger, de Andrew Smith

No recuerdo exactamente cómo, pero de alguna manera llegué a ver la portada de Winger y me atrajo de inmediato. Tal vez sea la por decir lo menos curiosa idea de poner a un chiquillo golpeado lo que llamó mi atención, pero el punto es que se fue directamente a mi lista de deseos.

La oportunidad para degustar esta prometedora novela llegó en la forma de un sitio web llamado Pulseit, el cual básicamente permite leer las novedades de la literatura juvenil en lengua inglesa de forma gratuita, claro que, como no podía ser todo tan maravilloso, con un límite de tiempo. Cinco días era todo el tiempo que se me dio para perderme en las páginas de Winger, y aunque en un principio acepté el reto y avancé un 20% en un par de horas, al día siguiente ya estaba desencantada por las incomodidades del sistema. Al final, y bastante tiempo después, lo compré en formato Kindle, descargué la aplicación correspondiente en mi Mac y disfruté de él, sin obstáculo alguno, y debo decir que me he llevado una gran sorpresa.

Sinopsis
Ryan Dean West es un junior de catorce años en un internado para ricos. Vive en Opportunity Hall, el dormitorio de los problemáticos, y comparte habitación con el mayor matón del equipo de rugby. Y está locamente enamorado de su mejor amiga Annie, quien lo ve como a un niño pequeño.

Con ayuda de su sentido del humor, sus compañeros de rugby y su afición a garabatear comics, Ryan Dean se las arregla para sobrevivir a las complicaciones de la vida e incluso encontrar algo de felicidad en el camino. Pero cuando lo impensable sucede, tiene que averiguar la manera de aferrarse a lo que es importante, incluso cuando siente que todo se ha venido abajo.
Traducción propia.

Opinión Personal
Pine Mountain es un enorme colegio internado para jóvenes ricos y problemáticos, y O-Hall es el dormitorio reservado para los más problemáticos de todos. Entre sus residentes se encuentra Ryan Dean West, dos años más joven que sus amigos del mismo grado, lo que le supone un total complejo, con un sentido del humor muy particular y una mente despierta. La historia nos ubica en su primer día como junior, y seguimos sus andadas a lo largo del año.

El estilo del autor es sencillo y dotado de grandes dosis de humor, con un ritmo ágil que convierte esta novela en una lectura rápida, imposible de soltar. Las ilustraciones, supuestamente garabateadas por el mismo Ryan Dean, están muy logradas y aportan dinamismo a la historia. Partiendo por su particular nombre, es imposible no reírse con la cantidad de estupideces que pasan por la mente de nuestro protagonista, independiente de si las expresa o no verbalmente, y su forma de crear palabras larguísimas para describir situaciones hilarantes.

Aunque Ryan Dean me pareció bastante desinhibido en cuanto a hablar de sexo con Annie cuando dada su edad debería ser un tanto más reservado al respecto, los personajes están bien construidos y aunque a momentos pueden sacar de quicio uno termina encariñándose con ellos. A medida que me acercaba al final, es notorio el cambio en Ryan Dean y cómo comienza a madurar, lo que se ve reflejado incluso en el estilo narrativo.

Dos de las cosas que sé que pueden echar para atrás son el tema del rugby y el idioma. Primero, la charla sobre el rugby no es difícil de comprender ni se muestra de una forma tediosa, si bien este deporte juega un rol importante dentro de la novela, y quiero que consideren que jamás he tenido interés alguno en él. Segundo, el nivel de inglés no es precisamente básico pero si sencillo, por lo que no debería haber problema alguno.


Ahora, debo admitir que lo primero que pensé al saber de la existencia de esta novela fue que seguramente sería una lectura ligera. No puedo negar que en parte lo ha sido, pero hay ciertos puntos en que difiere de la comedia que yo estaba esperando, y comienza a tomar ciertos matices trágicos. Digamos que el narrador no revela la verdadera naturaleza de la historia que está relatando hasta que nos encontramos con el hecho que le da vuelta a la tortilla, y yo por lo menos no pude evitar dejarme llevar por mi lado más sensible. El final es, en mi humilde opinión, totalmente desgarrador, considerando el tipo de lectura que esperaba.

En conclusión, Winger es una novela de lectura ágil pero que trata temas bastante más profundos de lo que pueda aparentar, y que vale totalmente la pena. Se lleva una de mis mejores recomendaciones de este año y se instala, sin lugar a dudas, entre mis lecturas favoritas de la vida.

Sobre el autor
Andrew Smith vive en un lejano lugar de California con su familia y sus caballos...donde escribe cosas. En 2008 publicó su primera novela, Ghost Medicine, a la cual siguió In the Path of Falling Objects en 2009. Winger es su novela más reciente, publicada en 2013.

2 comentarios:

littleEmily dijo...

Me ha gustado mucho lo que cuentas de la novela y me la apunto en la wishlist. Eso sí, creo que yo acabaría igual de estresada con Pulseit: no me gusta nada el tener un límite de tiempo y leer deprisa y corriendo.
Un beso.

Sara Velázquez dijo...

Tienes el PDF??

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