17 de noviembre de 2012

La Invención de Hugo Cabret, de Brian Selznick

Imagino que muchos de ustedes se habrán enterado de la existencia de la película Hugo, dirigida por Martin Scorsese. No tengo idea por qué no me llamó lo suficiente para verla, tal vez me distraje un poco. El punto es que cuando supe que estaba basada en un libro, y tuve la oportunidad de comprarlo a un tercio de su precio original en la Feria Internacional del Libro de Santiago, me hice con él de inmediato.

Unas semanas antes estuve en una librería cerca de mi universidad y vi muchos ejemplares de La Invención de Hugo Cabret, y pensé que sencillamente no lo leería. Ni siquiera revisé algunas páginas, simplemente pasé de largo. Luego, cuando entré a la Feria y lo vi, oí el tic, ese algo en mi interior que me aseguraba que era un buen libro. Así es como he elegido todos mis libros hasta ahora, y pensé que una vez más estaría es lo cierto. El jueves he terminado de leerlo y rayos, no me equivoqué en absoluto.

Sinopsis
Huérfano, relojero y ladrón, Hugo vive entre los muros de una ajetreada estación parisina de ferrocarriles. Si quiere sobrevivir, nadie debe saber de su existencia. Sin embargo, un día tiene un descuido y es descubierto por una excéntrica chica, amante de los libros y por un viejo y amargado juguetero. Y ya nada será como antes.
Un críptico dibujo, un valioso cuaderno de notas, una llave robada, un autómata y un mensaje oculto del difunto padre de Hugo son algunas de las claves de un intrincado misterio.

Opinión Personal
A sus cortos doce años, Hugo Cabret está solo en el mundo. Su padre ha muerto, y su tío, quien se había hecho cargo de él tras la muerte de su progenitor, ha desaparecido sin explicación alguna. Aterrado ante la idea de ser descubierto por el Inspector de la estación de trenes en que vive y ser enviado al orfanato, decide pretender que su tío sigue trabajando como relojero allí, y debe arreglar todos los relojes del lugar diariamente. Sin dinero, Hugo se ve obligado a robar; pero no sólo robará comida, sino que también juguetes, los cuales desarmará en su afán por reparar el descubrimiento y obsesión de su padre en vida: un autómata.

No obstante, pese a sus numerosas precauciones, es descubierto por el viejo juguetero y una niña que siempre ve en su tienda. Es entonces cuando su vida da un vuelco, y aunque sus miedos más profundos parecen acercarse tan rápidamente como una locomotora a toda marcha, la clave para resolver el misterio que encierra el autómata nunca estuvo tan cercana.

La Invención de Hugo Cabret desborda originalidad e ingenio, y mantiene al lector en la incertidumbre hasta el mismísimo final. Es un libro que se lee muy rápido, dotado de bellísimas ilustraciones y fotografías, las cuales aportan agilidad y una especie de sensación cinematográfica a la narración. Me faltan las palabras para describir el inmenso placer que supuso la lectura, y me encontré sonriendo, llorando, riendo y ansiosa por develar el misterio en innumerables ocasiones. No carece en absoluto de instancias que motivan la reflexión, y algunos de los mensajes que más me inspiraron fueron: la certeza de que cada uno tiene una razón de ser en el mundo, y que nuestra existencia, incluso en los momentos en que no lo creemos, es importante; y que nunca debemos dejar de perseguir nuestros sueños.

Alude a libros, películas y otras obras que son parte de la vida real durante el relato, así como a Georges Méliès, un ilusionista y cineasta francés quien en general conocido, y aquí me incluyo, por la fotografía de la luna con un cohete en su ojo, parte de la película muda A Trip to the Moon (1902). Por años me pregunté cuál sería su origen, hasta que gracias a este maravilloso y conmovedor libro lo he descubierto, y con ello ha surgido un creciente interés en sus películas y su obra. Esta relación con la realidad me hace pensar que, aún cuando tiene un tono algo fantástico, es una historia que cabe dentro de lo posible.

Atesoraré por siempre en mi memoria y mi corazón La Invención de Hugo Cabret, y como anécdota, puedo decir que estuve hasta el final deseosa de saber cuál era exactamente la invención de Hugo, y cuando lo supe, no pude menos que quedarme boquiabierta.

Sobre el autor

Brian Selznick nació el 14 de julio de 1966 en East Brunswick Township, Nueva Jersey, Estados Unidos. Escritor e ilustrador de libros infantiles y juveniles, entre los que destacan La Invención de Hugo Cabret (2007), obra por la cual recibió la Medalla Caldecott en 2008 y que cuenta con una adaptación de Martin Scorsese, Wonderstruck (2011).







4 comentarios:

Sebastián dijo...

Borré un comentario que te había colocado, porque tenía una que otra falla ortográfica. Pero en resumen, venía a decir lo bueno que encuentro tus reseñas, y hablaba de mi deseo y falta de recursos para leer los libros que reseñas. Eso.
Que estés bien.

Ulises dijo...

Muchas gracias y sí, me había fijado en la falla pero le resté importancia al asunto. Ahora, en cuanto a la falta de recursos, suelo leer mucho en internet también y para eso te recomiendo una página muy completa, que tiene prácticamente de todo: http://www.bibliotheka.org. Allí he encontrado casi todo lo que he buscado, y como dato, también está La Invención de Hugo Cabret :)

Sebastián dijo...

Está buenísima la página, ¡muchas gracias! :D

Ulises dijo...

De nada, siempre será un placer para mí ayudar con la lectura a un amigo :)

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