7 de mayo de 2013

Top Ten Tuesday #9


Se supone que hoy debería estar hablando sobre lecturas ligeras, esos libros que leemos sólo para pasar el rato y que en general nos ponen de buen humor. Me di cuenta de que no podría seguirle el juego al blog creador, como ya se me hace costumbre, cuando sólo pude pensar en Austenland, de Shannon Hale. Así que después de revisar varios posibles temas y ver qué podía hablar de cada uno, llegué a este, que me pareció increíblemente entretenido de escribir. Así pues, quedaría así:

Top Ten de confesiones lectoras

  1. Rara vez sigo recomendaciones, pues no me gusta perder el tiempo con algo que sé no voy a disfrutar. Las pocas que he seguido son de personas muy cercanas, de gente con gustos similares a los míos o autores y por el estilo de los que tenga muy buena opinión.
  2. No me molesta leer un libro a ciegas siempre y cuando lo escoja yo misma. Puedo tener conocimiento parcial o nulo sobre la novela, o guiarme por mis tripas, pero es una tarea que nadie puede hacer por mí.
  3. Trato de terminar cada novela que empiezo, por muy espantosa que me parezca. Es cierto que para el colegio dejé muchos libros a medias, pero si por voluntad propia comienzo a leer un libro, me gusta terminarlo pase lo que pase.
  4. Debo terminar el capítulo antes de poder cerrar el libro, de lo contrario tengo la sensación de quedarme a medias.
  5. Siempre cuento las páginas del libro y busco la mitad, y así voy evaluando mis avances con la lectura.
  6. Cuando termino un libro, debo dejar pasar al menos un día antes de volver a tomar otro. De esta forma tengo tiempo suficiente para abandonar el mundo anterior e introducirme en uno nuevo; algo así como mi regla de oro. Hice una excepción con The DUFF, porque no quería recordar la bazofia que leí por otro día más.
  7. Jamás se me pasaría por la cabeza rayar un libro. Lo máximo sería poner mi nombre en una de las primeras páginas en blanco, como hacía mi madre con mis libros cuando era pequeña, porque sinceramente no veo en eso nada de malo. Sin embargo, no me molesta que se ensucien o se doblen un poco: un libro trapeado es un libro querido.
  8. En general suelo dejar cosas dentro de los libros: marcadores, papeles, carteleras de cine, boletas, hojas con dibujos y similares. A veces los saco después de un tiempo, a veces se convierten en parte de mi historia con la novela.
  9. Me gusta planear mis próximas compras, aunque de todos modos siempre termino saliéndome de la lista de una u otra forma. 
  10. Planeo también dos o tres lecturas, y en general soy muy buena siguiendo estas listas. Pero deben ser pocas, porque de ser más, como en el famoso reto No acumules, ¡lee!, sentiría que estoy leyendo para el colegio y no por placer.
  11. Llevo un tiempo queriendo visitar la biblioteca de mi ciudad, y pese a que he tratado de hacer los planes pertinentes, al final no hago nada. Supongo que algo tiene que ver el hecho de que aún tengo bastante que leer sin pedir nada prestado, pero supongo que podría ir igual para conocer.
  12. Me gusta el olor de los libros. Tengo algunos que compré en una librería de un mall que tienen un particular aroma a canela.
  13. Siento cierta fascinación por los libros viejos, usados y de segunda mano; es como si aparte de la historia plasmada en sus páginas hubiese una no escrita, la del dueño y lector anterior. 

2 comentarios:

Aliena dijo...

Coincidimos en bastantes cosas!! Sobre todo en lo de los capítulos, soy incapaz de dejar un capítulo a medias. Por eso prefiero libros con capítulos cortos...

elinventario dijo...

Me veo reflejado en ti, tenemos bastantes cosas en común, jajaja.
Me ha gustado el Top Ten, te sigo por aquí, nos leemos! :)

Javier Del Álamo

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