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5 de julio de 2013

Great Expectations (2012)


Apenas llevaba unos cuatro meses escribiendo en este blog y unas escuálidas nueve entradas publicadas cuando finalicé con la lectura de Grandes Esperanzas de Charles Dickens y, sin perder tiempo, me preparaba para compartir mi opinión sobre esta increíble historia. Si bien he conocido a Dickens de toda la vida, no fue sino hasta el año pasado cuando me animé a probar suerte con su obra; por lo mismo, le tengo un cariño inmenso a este libro.

Mi primera adaptación fue la miniserie de 2011 y la vi un poco después de terminar la novela. Por el momento me limitaré a decir que la experiencia fue fatal, por lo que saber de esta película supuso un fugaz rayo de esperanza después de semejante decepción. Esperé con toda la paciencia del mundo que llegara a los cines por aquí, pero pese a la confianza que tenía en la fama del director y varios de los actores, eso jamás pasó. La vi hace poco menos de dos semanas, y a pesar de la incomodidad, disfruté mucho de ella y terminé con la sensación de haber aprovechado bien mi tiempo.

Sinopsis
El joven huérfano Pip tiene la oportunidad de superar sus humildes orígenes gracias a un benefactor misterioso. Habiéndose trasladado como caballero a un Londres dominado por las estratificaciones sociales, Pip hará uso de su nueva posición para lograr a la bella Estella, una heredera consentida a quien ama desde la infancia. Sin embargo, la estremecedora verdad oculta tras la gran fortuna desencadenará consecuencias devastadoras para todo cuanto Pip aprecia.

Opinión Personal
Creo que es totalmente imprescindible conectar con los personajes al ver una película, y, cuando se trata de una adaptación, sentir además que evocan las mismas emociones que sus homólogos literarios. Independiente del curso de la historia, era esto precisamente lo que más esperaba de esta en particular, y he de decir que no me ha desilusionado en absoluto. Es probable que no logre destacar y pasar a la historia, pero en mi humilde opinión tiene varios puntos fuertes que permiten disfrutar de esta historia.


La trama se mantiene, en general, bastante fiel a la novela, aunque debido a que cuenta con un tiempo en pantalla bastante más reducido para desenvolverse, el ritmo es bastante rápido y hay algunos sucesos que pueden parecer un poco apresurados. Un gran punto a favor es que repasa algunas ramas y detalles del original que se han dejado fuera por uno u otro motivo en adaptaciones anteriores, como el personaje de Biddy y su influencia en la historia. Gracias a la magnífica elección de actores, logré sentir la misma conexión por los personajes de la película que por los de la novela, sin exagerar cualidades o defectos de alguno de ellos, desde la bondad infinita y desinteresada de Joe hasta el esnobismo de Pip. El único pero en este punto es cierta tendencia a mostrarnos una que se encuentra en constante lucha con aquellas formas con que ha sido criada y que ha adoptado para su vida futura, cuando en la novela no me pareció percibir ni un asomo de duda. Esto también está presente en la miniserie de 2011, e imagino que la razón es simplemente reforzar la parte romántica.

Contando con excelente ambientación y cinematografía, además de un agradable soundtrack, es una adaptación que pese a tener el tiempo contado logra llegar hasta lo más profundo y conmover, y admito que en ciertos momentos mi lado más sensible me impidió contener las lágrimas. Conserva aquel tono melancólico y refleja muy bien la complejidad de una historia que, a pesar de su antigüedad, se mantiene totalmente relevante. Además, debo darle puntos extra por la ambigüedad del final.


Título Original: Great Expectations
Director: Mike Newell
País: Reino Unido
Año: 2012
Guión: David Nicholls
Basado en: Grandes Esperanzas, de Charles Dickens
Reparto: Jeremy Irvine, Holliday Grainger, Ralph Fiennes, Helena Bonham Carter, Jason Flemyng, Robbie Coltraine
28 de junio de 2013

IMM #5

Como lo prometido es deuda, hoy vengo con los primeros ebooks que he adquirido en Amazon y los últimos, al menos por un largo tiempo. No tengo ninguna clase de e-reader, por lo que utilizo la aplicación de Kindle para Mac, y en general funciona muy bien y es bastante cómoda.


The Inspector George Gently Omnibus, de Alan Hunter. Un día que tenía que salir pillé la serie de televisión que adapta estas novelas, y quedé muy intrigada con la historia. La serie de libros es ridículamente larga y muchos de ellos no son fáciles de conseguir; el primero, Gently Does It, no estaba disponible en Bookdepository y mientras mandaba un correo para que me avisaran cuando lo tuviesen en stock, compré este ebook omnibus con las cuatro primeras novelas, el cual me costó un poco menos de diez dólares.

Gnathostomata, de James Kerley. De alguna manera llegué a este libro, la cual me prometía algo surreal y con temática similar a la de la obra de Philip K. Dick. Me costó casi un dólar, es muy breve y no tardaré en leerlo.

La Pequeña Dorrit, de Charles Dickens. No recuerdo exactamente por qué comencé a interesarme en esta novela en específico, pero llevo bastante tiempo obsesionada con leerla, junto con Nicholas Nickleby. Por aquí está disponible sólo en inglés, pero su masiva extensión no era muy alentadora; al final me rendí y la compré en digital, y a un buen preciocomparado con lo mucho que me costaría si la pidiera por internet.

Winger, de Andrew Smith. Me enamoré de la portada y de la idea de involucrar las ilustraciones en la historia, la pillé por un golpe de suerte en Pulseit y aunque había comenzado a leerla, no la terminé porque no me gusta leer contra el tiempo y porque la incomodidad del sistema era insoportable. Pasó un buen tiempo y después de un contratiempo al querer comprarla en papel, terminé probando suerte en digital.


La hija del veterinario, de Barbara Comyns. Originalmente iba a comprar el segundo libro en la serie de la señorita Buncle, pero ya que aún no había leído el primero, comencé a ver otros títulos de la colección Rara Avis de Alba. En la descripción de esta novela la catalogaban como un cruce inesperado entre Flannery O’Connor y Stephen King, y esa simple frase fue suficiente para que quisiera leerla.

La cabeza del profesor Dowell, de Aleksandr R. Beliáiev. La sinopsis de esta novela es bastante curiosa, y me llamó de inmediato la atención. No sé mucho de ella, por lo que sólo espero que no me decepcione.

El mensaje del muerto, de Florence Marryat. No sé mucho de qué se trata, leí la sinopsis por encima y me dejé llevar por un comentario que recomendaba a la autora. Igual que el anterior, espero que no me decepcione.

Pioneros de la ciencia ficción rusa, Varios. Aunque no conozco a los autores, me gusta muchísimo la ciencia ficción y he leído varios relatos rusos en antologías antes, por lo que confío que este va a gustarme mucho.

18 de junio de 2013

Top Ten Tuesday #13

Terminé saltándome dos entregas de esta sección principalmente por dos motivos: uno, estuve ocupando el computador de escritorio de la familia por un problema con el cargador de mi Mac, y segundo, los temas de las semanas que dejé pasar me parecían terriblemente aburridos. Así pues, no me compliqué la existencia, y hoy vuelvo con un tema que sí me atrae.

Top Ten de libros que encabezan mi lista de próximas lecturas para este invierno


Una vez más, he cambiado la estación por aquella a la que entraremos pronto en este lado del mundo, y que es lejos mi favorita. Con este clima frío, arropada en mi cama o en el sillón, y con una infaltable taza de té a mi lado, siento aún más ganas de perderme en una buena novela.

  1. Los Huesos del Invierno, de Daniel Woodrell. Vi el trailer de su adaptación en el cine y me pareció interesante, pero olvidé su existencia hasta que vi que Editorial Alba había traducido la novela. El autor se refiere a su obra como country noir y eso es más que suficiente para que quiera leer este libro.
  2. Cranford, de Elizabeth Gaskell. Es una de mis actuales lecturas, y debido a que estoy leyéndolo en inglés, voy a paso de tortuga. Hasta ahora me está gustando mucho, y es realmente notable la diferencia al leer en su idioma original.
  3. La Pequeña Dorrit, de Charles Dickens. No resistí mucho más y terminé comprándolo en formato digital. Es bastante largo, pero he tenido una buena experiencia con el señor Dickens, así que creo que me gustará.
  4. La Hija del Veterinario, de Barbara Comyns. Otro que no pude resistir comprar en digital. Hace ya un tiempo que vengo mirando la colección Rara Avis de Editorial Alba, y cuando me encuentro que uno de los comentarios de la sinopsis lo cataloga como un cruce inesperado entre Flannery O’Connor y Stephen King, supe que tenía que leerlo.
  5. Anatomía del Miedo, de Jonathan Santlofer. ¡Por fin lo tengo en mi estantería! Después de tanto tiempo queriéndolo, no tardará mucho en caer.
  6. Colorado Kid, de Stephen King. Existen varias razones por las que muero por leer esta novela, pero por el momento voy a reservármelas. Es muy breve, por lo que espero hacerlo pronto.
  7. Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea, de Annabel Pitcher. No sé a ciencia cierta de qué se trata, pero después de que se me ha aparecido hasta en la sopa y que el título es bastante inusual, decidí darle una oportunidad. Ya veremos qué me parece.
  8. El Libro de la señorita Buncle, de D.E. Stevenson. Totalmente culpa de Jane, y ya que es bastante cortito, será de mis próximas lecturas. Tengo unas expectativas estratosféricas, así que espero no decepcionarme.
  9. Retorno a Brideshead y Un puñado de polvo, de Evelyn Waugh. La razón de mi interés por este autor es bastante surreal, y también me la reservaré por el momento. Sólo comentaré que doy gracias a saber leer símbolos fonéticos, porque de esta manera puedo pronunciar su difícil apellido como corresponde.
  10. La Solución Final, de Michael Chabon. Me intriga mucho y es breve, así que dentro de poco disfrutaré de él. Después de hojearlo hace unos cuantos días, recién me entero que tiene ilustraciones.  
28 de mayo de 2013

Top Ten Tuesday #12

Entre los documentos que tengo en mi computador, hay por lo menos cuatro o cinco listas que voy actualizando de a poco; me gusta mucho hacerlas y mantiene mis asuntos organizados. Sin embargo, pese a tener la misma base que ellas, esta sección siempre me da problemas. Creo que, principalmente, el blog creador no suele tener muchos temas que me llamen la atención y me lleva un buen rato decidirme por alguno. He buscado por horas de qué hablar, y si estoy publicando esta entrada por la tarde, cuando suelo hacerlo por la mañana, es porque no encontré nada interesante y me rendí. Mi cumpleaños es un par de semanas, y ya que una de las administradoras de dicho blog hizo lo mismo, decidí hacer lo más sencillo y decantarme por:

Top Ten de libros que me gustaría recibir en mi cumpleaños

 Aclaro que en general recibo sólo dos o tres libros: uno de parte de mi madre, otro de parte de mi padre, y si tengo un poco de dinero extra, un auto-regalo. Pero se vale soñar.

  1. Anatomía del Miedo, de Jonathan Santlofer. Fue amor a primera vista, y el principal problema es que cuando tengo dinero siempre olvido que existe y compro otra cosa. Espero que este año la historia cambie.
  2. Virus Letal, de James Dashner. El único que me falta de la serie The Maze Runner, y que estoy segura me va a encantar.
  3. El Atlas de las Nubes, de David Mitchell. No lo he visto en librerías últimamente, pero me llama muchísimo la atención y espero que sea tan bueno como muchos dicen.
  4. Cartas de Jane Austen. Creo que no necesita presentación.
  5. The Ultimate Hitchhiker's Guide to the Galaxy, de Douglas Adams. Tengo vista una edición con las cinco novelas juntas a un precio razonable. Sé poco sobre esta serie, pero igualmente tengo deseos de comenzarla pronto.
  6. Luka y el Fuego de la Vida, de Salman Rushdie. He leído un sólo libro suyo, Harún y el Mar de las Historias, y a mis cortos nueve años me conquistó totalmente. Recién hace unos meses descubrí más de sus obras.
  7. Ángeles y Solitarios y Los Siete hijos de Simenón, de Ramón Díaz Eterovic. Pondría la serie entera de Heredia, pero estos dos me faltan para leer de corrido hasta el séptimo libro.
  8. Little Dorrit y Nicholas Nickleby, de Charles Dickens. Quiero conseguir poco a poco todas las novelas de Dickens de la colección Penguin English Library, y estos serán los siguientes en llegar a mi estantería en u futuro, espero, no muy lejano.
  9. I Am the Cheese, de Robert Cormier. Lo conocí en extrañas circunstancias y estoy obsesionada con leerlo.
  10. El Paraíso de las Damas, de Émile Zola. Uno de los libros que despiertan bastante interés ultimamente, y que, por suerte, no me ha saturado. Por el contrario, estoy más interesada que nunca.
2 de abril de 2013

Top Ten Tuesday #4


Originalmente, el tema de hoy correspondía a aquellos personajes de los que, de ser un personaje ficticio también, me enamoraría perdidamente. No tardé en descartar la idea por completo, porque hace ya bastante tiempo, de forma inconsciente, abandoné la costumbre de pensar en personajes como modelos románticos, y en cambio comencé a admirarlos y a querer ser como ellos. Es por esto que me he tomado la libertad de cambiar el tema del día, aunque se me hizo igualmente difícil escoger sólo diez.

Top Ten de personajes que más admiro

  1. Rooster Cogburn, de True Grit. Es un antihéroe de moralidad dudosa, pero con un corazón de oro y más agallas que nadie. Admiro profundamente su inmenso valor y determinación.
  2. Sherlock Holmes, de Estudio en Escarlata y varios más. Siempre he soñado con la inteligencia y la perspicacia de Holmes, y se merece mi más profunda admiración.
  3. Lisey y Scott Landon, de La Historia de Lisey. Me fascina el carácter fuerte y decidido de Lisey, y el genio y locura de Scott. Aún con los toques sombríos de la historia, la relación entre ellos es muy especial, y se merece mi admiración.
  4. Mattie Ross, de True Grit. Me gusta el hecho de que decidió tomar la justicia en sus manos, con una determinación total, y que pese a su corta edad está dispuesta a todo con tal de conseguir su propósito.
  5. Joe Gargery, de Grandes Esperanzas. De todos los personajes en la novela, me atrevería a decir que fue el que más me llegó al corazón. Me encantaría ser siempre tan fiel a mis ideales y no cambiar para mal por nada o por nadie, de la misma manera en que Joe siempre es bondadoso, fiel y preocupado de sus seres queridos. 
  6. Joe Chip, de Ubik. No es un personaje con fuerza o inteligencia extraordinarias, pero sí astuto y determinado a llegar a la meta que se ha propuesto, aún cuando el mundo se desmorona a su alrededor. Por supuesto que es un paranóico y perturbado, pero los nervios de acero que tiene para seguir de todas maneras son sencillamente admirables.
  7. Michael Brock y Mordecai Green, de Causa Justa. Admiro a ambos por su altruismo, desapego al dinero, su espíritu inquieto que los lleva a denunciar a viva voz las injusticias y su labor en beneficio de los más necesitados. 
  8. Rorschach, de Watchmen. Puede parecer trampa, porque técnicamente Watchmen es una novela gráfica. Puedo resumir lo que inspira en mí Rorschach en dos de sus frases más célebres: Nothing is insoluble. Nothing is hopeless. Not while there's life Not even in the face of Armageddon. Never compromise.
  9. Carla Jean Moss, de No es país para viejos. Admiro mucho la inteligencia de su marido, Llewelyn, pero Carla Jean fue la única que no sucumbió ante el villano más terrible que he visto en mucho tiempo, y se mantuvo firme en sus creencias.
  10. Nobusuke Tagomi, de El Hombre en el Castillo. No puedo decir mucho sin arruinar la novela, pero sencillamente me encantó su forma de ser y su forma de actuar ante los hechos.


12 de noviembre de 2012

Canción de Navidad, de Charles Dickens

Cuando era pequeña, recuerdo haber visto una película sobre un fantasma que se aparecía a un hombre en su casa por la noche. Un fantasma que arrastraba gruesas y pesadas cadenas, que crujían y chirriaban a su paso. 


Cada Navidad veía la misma película, aunque no estoy segura si en algún momento supe qué era lo que estaba viendo. Me acordaba seguido del fantasma. Y creo poder asegurar que fue por él que un día, no sé cómo ni cuando, pensé: esto se llama Cuento de Navidad

 
Durante un tiempo, no pensaba en el fantasma. Su recuerdo, que me había acompañado durante tantos años, permaneció dormido en mi mente, hasta que un par de años atrás volví a reparar en él. Esto fue gracias a mi padre, que nos llevo a mi hermana y a mí a ver la película en una de nuestras salidas de fin de semana. Me gustó tanto y me emocionó de tal forma, que recordé la vieja película que alguna vez viera en la primera casa de la infancia, que hoy ha sido demolida y donde puede encontrarse un pequeño edificio en su lugar. Fue en ese momento en que, sin perder tiempo, compré el libro para leerlo en Navidad. 


Por distintos motivos, no llegué a leer el libro esa Navidad, ni tampoco las que siguieron. Al abrir el espacio del velador donde debían ir zapatos, pero que yo rellené con libros hasta el tope, y verlo allí esperando a ser leído, sólo podía suspirar y convencerme de que ya lo haría. Este año, por fin, he cumplido mi cometido. Y tal como había esperado, ha sido una experiencia hermosa. 


¿Quién no conoce esta maravillosa historia? Apenas si sabía dónde estaba parada cuando ya había visto una de sus tantas adaptaciones y la imagen del fantasma de Jacob Marley se grababa en mi mente – es cosa curiosa que me haya acordado más del fantasma, siendo que vi la película por primera vez en una casa donde todo el que entró, incluida yo, tuvo una experiencia con lo sobrenatural – para siempre. Es, sin duda, uno de los libros más conocidos que existen, y a la vez de los más desconocidos: siendo sinceros, no creo que mucha gente lo haya leído. Y es una pena, considerando lo feliz que me ha hecho sentir. 



Sinopsis 
Scrooge, un viejo avaro, es visitado en la Nochebuena por el espectro de su antiguo socio, y por medio de una serie de visiones del pasado, del presente y del futuro percibe cómo será su muerte. Un mensaje de hermandad, que recuerda aquellas palabras: "Paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad". Refiriéndose a esta obra y su autor, Chesterton expresó: "La belleza, la verdad benéfica del relato... emanan de este amplio fuego de verdadera alegría que fue el corazón de Dickens". 

Opinión Personal 
Ebenezer Scrooge es un hombre de edad avanzada que ha amansado una gran fortuna y que, sin embargo, ha alejado a toda persona de su lado. Su avaricia y tacañería, producto de su amor por el dinero e incapacidad de comprender los sentimientos y problemas del prójimo, lo sumen en una soledad tan increíble como abrumadora. 


Jacob Marley, quien fuera su socio en vida, murió hace años y pese a que se da por entendido que fue su alma gemela – es decir, otro tacaño sin remedio – Scrooge continúa su trabajo sin pensar mucho en él. Pero es en Nochebuena cuando el mismísimo Marley se le aparece, advirtiéndole sobre la importancia de un cambio de vida y sobre la lección que recibirá de tres espíritus que le visitarán. 


Es a través de las enseñanzas de los espíritus de las Navidades pasadas, presentes y futuras, que Scrooge recuerda su propia felicidad en los momentos más duros de su infancia y juventud, sumido en la pobreza; que comprende el sufrimiento ajeno y logra empatizar con las personas; y que finalmente cae en la cuenta de las terribles consecuencias de su reprochable comportamiento. 


El cambio que se produce en el viejo Scrooge es conmovedor, y no sólo se entrega por completo a la generosidad y la alegría, sino que su inmensa soledad al fin se desvanece, y de ser un hombre ignorado y reprochado, pasa a ser uno de los mejores seres humanos que cualquier persona haya conocido, siendo capaz de ver por los otros y no sólo por sí mismo, y honrando como nadie la Navidad. 

En los tiempos de Dickens la Navidad no era ni la mitad de masiva que hoy en día. Era de hecho mal vista en muchos grupos, e incluso ilegal en algunos sitios de Estados Unidos. En un afán por recuperar ciertos aspectos perdidos de la tradición, muchos intentaron revivirla. Pero ninguno tuvo tanto éxito como Charles Dickens, quien convirtió esta tradición en una fiesta de generosidad, alegría y buena voluntad. Es entendido por muchos que Dickens es la Navidad. 


Es en la sencillez y la humildad donde encontramos el verdadero mensaje que quiso transmitir este prolífico autor, y que no sólo refiere a este celebración, sino a la vida misma: que sean nuestras intenciones más bondadosas y desinteresadas las que guíen nuestros actos, y que no sea el afán insaciable de poseer bienes materiales y la superficialidad aquello que nos controle. La verdadera felicidad se encuentra en las cosas simples, y debemos ser humildes al reconocer cuando hemos errado y nos hemos alejado de nuestro camino, y sobre todo, ser felices de acuerdo a nuestra propia naturaleza, sintiéndonos y actuando bien.

 Sobre el autor
Charles Dickens nació en Portsmouth, Inglaterra, el 7 de febrero de 1812. Escritor inglés, es reconocido como uno de los más grandes novelistas de la Época Victoriana, y creador de algunos de los personajes de ficción más memorables de la historia de la literatura. Entre sus obras más destacadas se encuentran Oliver Twist (1837-1839), Canción de Navidad (1843), David Copperfield (1849-1850), Historia de dos Ciudades (1859) y Grandes Esperanzas (1860-1861). Su última novela, El misterio de Edwin Drood, se vio interrumpida por su repentina muerte el 9 de junio de 1870, con sólo seis de las doce entregas completadas.






3 de noviembre de 2012

Grandes Esperanzas, de Charles Dickens

Charles Dickens es de esos autores que todo el mundo parece haber leído excepto yo. No sé por qué nunca me llamó mucho buscar algo suyo, y realmente hasta hace un tiempo la única obra que realmente conocía era Canción de Navidad. Podría decirse que el último empujoncito que me animó fue la miniserie The Mystery of Edwin Drood, y no tardé mucho en cumplir con mi propuesta de conocer a un nuevo escritor para mí.

¿Por qué decidí comenzar con Grandes Esperanzas? Bueno, tal vez por la bonita portada de la edición de la Editorial Alba (no siempre soy así de superficial) o tal vez sólo porque el nombre fue el primero que se quedó rondando en la mente. De cualquier modo, en cuanto tuve ocasión, se lo pedí a mi padre y ya que nos vemos una vez a las mil quinientas, me dio en el gusto. No perdí tiempo en comenzar con la lectura, ansiosa de agregar un título más a la lista de libros bien elegidos.

Sinopsis

Pip, un niño huérfano y medroso, tiene un terrorífico encuentro con un preso evadido al que se ve obligado a procurar víveres y una lima. Poco después, es llamado a la tenebrosa mansión de una rica y recluída dama como compañero de juegos de una niña seca, hermosa y altiva; allí, el huérfano aprende, por primera vez, que sus manos son bastas y sus botas demasiado gruesas. Poco después, aún, entra en posesión de una misteriosa fortuna que pone en sus manos un benefactor secreto que desea hacer de él un caballero.

Opinión Personal

El terrorífico tropiezo de Pip con el preso fugado, si bien en un principio parece un asunto terminado una vez le procura ayuda y se separa de él, tiene un fuerte impacto en su vida. A medida que la trama va desenvolviéndose, es posible notar que este hecho afecta no sólo su futuro inmediato, sino también el distante, y de las formas más inimaginables. Este es el primer suceso fundamental de la novela.


El segundo suceso fundamental es su visita a la casa de una envejecida y rica dama, la señorita Havisham, recluida en su propio hogar. Es en este lugar donde conoce a Estella, una muchacha fría y orgullosa de quien se enamora perdidamente.


Durante su infancia, Pip vive en una pequeña villa rural con su hermana y su marido, Joe Gargery, un herrero. Su diario vivir está marcado por el maltrato, siendo su cuñado su único amigo y confidente, y la única figura paterna que conoce. Podría decirse que pese a esto, su vida transcurre lo más felizmente posible y que Pip ve con esperanza el momento en que se convertirá en el aprendiz de Joe en la fragua. Ahora bien, luego de sus constantes visitas a los aposentos de la señorita Havisham y de su creciente interés por Estella, su visión del mundo resulta totalmente trastocada. Sus antiguos anhelos quedan enterrados en el pasado, y desea convertirse en un caballero, con el fin de cautivar a dicha muchacha, quien crecerá para convertirse en una dama.

Y entonces, es un misterioso benefactor quien viene a sacarlo de su situación actual de aprendiz de herrero, heredándole una cuantiosa fortuna, expresando su deseo de verlo convertido en un caballero y cómodamente instalado en Londres.

Los capítulos iniciales se me hicieron un poco lentos, mientras me acostumbraba al estilo narrativo de Dickens, pero en general la novela se lee rápidamente. No obstante, no es en absoluto sencilla, y existen infinidad de temas y situaciones que cabe destacar. Entre algunos de estos temas se encuentran: el paso a la madurez, las diferencias en las posiciones sociales, el sufrimiento, la disconformidad, la indiferencia y la importancia de ser uno mismo. Llamó especialmente mi atención la disconformidad, cómo Pip al dejarse influenciar por la forma de vida de la señorita Havisham y su hija adoptiva Estella, comienza a sentirse agobiado por su aparentemente inevitablemente vida como humilde herrero, deseando con fervor una posición mayor en la escala social. Durante este tiempo, y a falta de madurez y experiencia, Pip me parecía más y más malagradecido y me costaba seguir sintiendo por él el cariño inicial. Sin embargo, a medida que sufre las consecuencias de sus expectativas y comienza a ver el mundo a través de los ojos de un adulto, comienza a ser más humilde, darse cuenta de los errores que ha cometido y añorar en parte su antigua vida. Para este punto, por supuesto, ya se había ganado mi corazón nuevamente.

La cantidad de hilos que se entrecruzan en esta enredada trama me sorprendieron considerablemente, y de la mejor manera. Me encontré con personajes de las más variadas clases, de los que no me costó encariñarme, exceptuando algunos, como por ejemplo, Estella. No creo que exista en la historia de la literatura un personaje al que le haya tomado mala más rápido, ni siquiera a Annie Wilkes cuando leí Misery de Stephen King le hice la cruz con semejante velocidad. Pero hacia el final su actitud es menos reprochable, y al igual que Pip es un personaje bien desarrollado, redondo. Entre mis favoritos podría contar a muchos, pero creo que me quedo con Joe Gargery y con Biddy. Con Joe por su increíble bondad, y con Biddy por su sencillez y sacrificio.

Me llevo una excelente primera impresión del señor Charles Dickens, con una historia inolvidable, personajes muy coloridos y palabras hermosas. Me sacó unos lagrimones de cocodrilo en innumerables ocasiones, embargada por la emoción. Aun así, destaco de que no es una novela precisamente feliz y que en general su tono es bastante triste, lo que para mí es sólo un punto más a favor. En cuanto a los finales, mi libro trae el final original como apéndice, y lo prefiero al revisado que suelen traer otras ediciones. Quizás porque me parece mucho más realista respecto al resto de la novela, con su sensación amarga pues Pip y Estella no terminan juntos ni explícita ni implícitamente, pero a la vez dulce porque es posible descubrir el desarrollo y la madurez en sus actitudes.

De adaptaciones hablaré en otra ocasión; hay muchas antiguas que me gustaría ver, y de las recientes, espero con ansias el estreno de la película dirigida por Mike Newell. Vi el primero de tres capítulos de la adaptación que la BBC realizó el 2011, y sólo puedo decir que tenía preciosas escenografías, juegos de luces, vestuario y demás frivolidades. En lo referente al argumento, puedo decir que bastantes personajes me parecieron infinitamente más odiosos que en la novela (incluso algunos que habían sido agradables o graciosos desde el principio) y no tiene gracia ver algo que a uno le hace gritar en inglés al televisor a las dos de la mañana.


 Sobre el autor
Charles Dickens nació en Portsmouth, Inglaterra, el 7 de febrero de 1812. Escritor inglés, es reconocido como uno de los más grandes novelistas de la Época Victoriana, y creador de algunos de los personajes de ficción más memorables de la historia de la literatura. Entre sus obras más destacadas se encuentran Oliver Twist (1837-1839), Canción de Navidad (1843), David Copperfield (1849-1850), Historia de dos Ciudades (1859) y Grandes Esperanzas (1860-1861). Su última novela, El misterio de Edwin Drood, se vio interrumpida por su repentina muerte el 9 de junio de 1870, con sólo seis de las doce entregas completadas.






26 de octubre de 2012

Citas memorables


Sabe el cielo que nunca debemos avergonzarnos de nuestras lágrimas, porque son la lluvia que limpia el polvo cegador de la tierra que cubre nuestros endurecidos corazones.

Grandes Esperanzas (1860-1861)
Charles Dickens, escritor inglés. 
24 de septiembre de 2012

Reto Bicentenario de Charles Dickens

 Debido a mi reciente interés por Dickens, y después de meditarlo un poco, decidí apuntarme a un reto. Organizado por el blog Carmen y Amig@s,  consiste en leer uno, dos o tres libros de Charles Dickens, celebrando el bicentenario de su nacimiento. Pueden ver la entrada original del reto aquí.

No me costó decidir qué libros leería. Dos de ellos ya los tengo, y el restante mi madre tiene ganas de leerlo, así que seguramente lo tendré en mis manos en un tiempito más. Mi lista, por lo tanto, quedaría así:

12 de septiembre de 2012

The Mystery of Edwin Drood





Soy una gran fanática de revisar el guide en mi televisor. La mayoría de las veces mi búsqueda por algún programa interesante no rinde fruto alguno, pero ésta vez conseguí dar con esta miniserie en el canal HBO. El horario, un desastre: de una a tres de la mañana. Pero admito que agregó un toque especial a este thriller, con el silencio, oscuridad y crujidos de la madrugada. 

En cuanto a mi interés por esta miniserie de dos capítulos, se debe a que en general voy al revés de los cristianos, y llamó mi atención porque sabía que adaptaba una novela incompleta. Dejando de lado Canción de Navidad, que espera ser leído junto a otros pendientes en mi biblioteca personal, conozco la obra de Dickens sólo de nombre. Ésta adaptación ha despertado considerablemente mi interés por el autor. 

Sinopsis
Situada en la ciudad ficticia de Cloisterham, la historia se centra principalmente en John Jasper, tío del joven Edwin Drood, quien busca descubrir la verdad sobre la desaparición y presunto asesinato de su sobrino, y su relación con la prometida de éste, Rosa Bud.

Opinión personal
Con un final original escrito por Gwyneth Hughes, es una adaptación breve e inusual, enfocada en el misterio pero que pasa sin problemas al terror. La historia mantiene un ritmo de constante suspenso y tensión desde el primer momento.

Colmada de personajes tan curiosos como enigmáticos, sin dejar de lado el humor aunque más oscuro, interpretados por un reparto excelente y muy bien elegido. Sin embargo, destaco a John Jasper, que captó mi atención enseguida por su creciente inestabilidad mental. Maestro de coro de la catedral de la ciudad y adicto al opio, es un hombre sombrío y taciturno, cuya sanidad mental va cayendo lentamente por el conducto hacia la locura a medida que transcurren los hechos, para terminar abrazándola en su totalidad.

Los escenarios, la historia y la música son igualmente de impresionantes. Me gustaría resaltar la importancia de los juegos de luces en la trama, que si bien en un principio me parecieron meros efectos visuales, tienen un rol primordial.

Si bien hubo un par de situaciones que vi venir, los increíbles giros en la historia fueron de lo más inesperados. Experimenté una variada serie de emociones viendo esta miniserie, que fueron desde el desconcierto hasta el miedo de lo que podría suceder después. Para cuando llegué al final del segundo capítulo, simplemente rompí en un lágrimas. Sentí una creciente atracción por Jasper, pero no me sorprende: tengo cierta tendencia a que me gusten los desequilibrados. Logré encariñarme con esta serie de personajes misteriosos, incluso con Drood, pese a que en la mitad del primer capítulo me pareció insufrible y terminé rogando que muriese pronto.


Es una adaptación memorable y la recomiendo sin lugar a dudas. Avivó más que nunca mi deseo de leer a Dickens, y ahora que dispongo de dinero lo más seguro es que compre The Mystery of Edwin Drood. De quedarme con un personaje, me quedo con el desafortunado John Jasper, quien ahora tiene reservado un lugar importante en mi memoria.



 

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