12 de agosto de 2013

El Niño con el Pijama de Rayas, de John Boyne

Estimado lector, estimada lectora: Aunque el uso habitual de un texto como éste es describir las características de la obra, por una vez nos tomaremos la libertad de hacer una excepción a la norma establecida. No sólo porque el libro que tienes en tus manos es muy dificil de definir, sino porque estamos convencidos de que explicar su contenido estropearía la experiencia de la lectura. Creemos que es importante empezar esta novela sin saber de que se trata. No obstante, si decides embarcarte en la aventura, debes saber que acompañarás a Bruno, un niño de nueve años, cuando se muda con su familia a una casa junto a una cerca. Cercas como ésa existen en muchos sitios del mundo, sólo deseamos que no te encuentres nunca con una. Por último, cabe aclarar que este libro no es sólo para adultos; también lo pueden leer, y sería recomendable que lo hicieran, niños a partir de los trece años de edad.

 Hace algún tiempo mi madre decidió comprarse un libro para leer camino al trabajo, algo ligero para distraerse un poco. No le duró mucho esta novela, porque a los días ya la había terminado. Entonces la tomó mi hermana, que no es muy amiga de los libros que digamos, y aunque comenzó con ganas no llegó a terminarlo. Un día lo pillé en su pieza y decidí llevarlo a mis estanterías, donde estuvo varios meses hasta que, después de terminar otro libro, me animé a leerlo.

Sigo teniendo la sensación de que este libro es de esos que parece que todo el mundo conoce, y aunque me sonaba un poco, no estoy segura si lo conocía antes de que mi madre apareciera con él. Fue una lectura rápida, con buen ritmo, y que aunque no me dejó con la garganta apretada como a muchos otros, me gustó muchísimo.

Nos trasladamos a Berlín a la casa de Bruno, un niño de nueve años, que al entrar una tarde a su habitación se encuentra a la criada guardando todas sus cosas en unas cajas. Luego comprende que no es sólo él, sino que la familia entera se mudará al lugar donde han asignado a su padre, que resulta ser un sitio más pequeño, solitario y donde los soldados se pasean por la casa a su antojo. Pero lo que realmente llama la atención de Bruno es una cerca que puede verse de su ventana, tan extensa que sus extremos se pierden de vista, y que alberga a cientos de personas vestidas con el mismo pijama de rayas.

La historia es sencilla pero conmovedora, y a través de los ojos de un niño, de su inocencia y su ignorancia sobre lo que sucede a su alrededor, conocemos la aventura que toma lugar en un sitio tan desolado, y que retrata la amistad y el amor fraternal que trasciende todas las barreras, ya sean físicas o psicológicas. Sólo puedo decir que en general es una novela muy triste, que pese a su tono juguetón e ingenuo relata los horrores del Holocausto y cómo muchas personas ignoraban, o preferían ignorar, lo que sucedía bajo sus narices.

Dejando de lado algunos problemas de corte gramatical, que tienen que ver con la confusión con la pronunciación de algunas palabras por parte de Bruno, aun cuando es su idioma natal, sabe leer y las ha visto escritas varias veces, no he visto fallos en la novela, me ha gustado mucho y la recomiendo totalmente.

2 comentarios:

♕ ‏P o l y dijo...

Amo mucho a Smuel :')

May Abiatti dijo...

¡Hola!
Disculpa que moleste dejando un comentario nada que ver con la entrada, pero te nominé a un premio en mi blog (http://luchsaugen.blogspot.com/2013/08/premio-one-lovely-blog-award.html)

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