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13 de marzo de 2013

IMM #2

Las puertas del estrecho ropero donde antes tenía ropa, y que ahora traspasé el ropero más grande para llenar de libros, son lisas. Así que he estado pegándole Post-it prácticamente desde que tuve mi habitación propia, y muchos de esos papelitos de colores, dejando de lado las frases extrañas que me gusta escribir, tienen listas de libros que leer, de películas que quisiera ver, y de los libros que pondré en mis IMM.

Sinceramente, más que planificación me parece manía, porque tengo unos cuantos libros más ahora que podría haber incluido en esta entrega, pero que los dejaré para más tarde, simplemente porque mi Post-it tenía escritos estos, y ningún otro. Son compras y regalos desde el último IMM hasta enero de este año, más o menos.



A diferencia del último IMM, esta vez voy a darme el tiempo de explicar un poco mejor sobre cada libro, porque varios tienen gran valor sentimental para mí. 

La Caída de los gigantes, de Ken Follett. Después de mi paso por la Feria del Libro del año pasado, y de recibir el primer capítulo de su segunda parte, El Invierno del Mundo, me quedé con ganas de probar la pluma del autor. Fue regalo de Navidad de parte de mi padre, que me lo regaló con la hermosa cajita que sale en la primera foto. Admito que me asusta un poco, porque tiene un poquito más de 1000 páginas, y además pesa una tonelada, pero tengo fe en que me gustará mucho.

La Mirada del Nahual, de Bert Hellinger. A mi abuelo siempre le regalan cosas. No tengo idea cómo es que lo hace, pero siempre que voy a visitarlo vuelvo cargada de revistas, dulces, chucherías y a veces hasta libros. Como éste que me regaló, y que sinceramente no tengo la menor idea de qué se trata. 

El Regreso de Sherlock Holmes, de Sir Arthur Conan Doyle. Descubrí a este maravilloso detective hace casi siete años, y gracias a un libro que, nuevamente, mi abuelo me regaló. En diciembre del año recién pasado vi este esquivo ejemplar en un quiosco cuando estaba haciendo unos trámites, y no dudé en comprarlo. Con él, ya tengo mi colección completa de Holmes, todos de ediciones y editoriales diferentes. Poco y nada me importa ese detalle, y hasta creo que le tengo más cariño por lo mismo.

Las Ventajas de ser Invisible, de Stephen Chbosky. Como comenté en la entrada anterior, en un principio no tenía intenciones de leerlo. Hasta que un día vi que lo promocionaban en una librería, que era un recién llegado, y con auspicio de mi madre lo compré. Venía con una entrada doble para ver su adaptación de regalo, la cual ya usé justo antes de que la sacaran de cartelera. Hablaré de ella después de que lea el libro. 

True Grit, de Charles Portis. Ya había mostrado la edición en español que tenía, pero es que este libro pasó a ser uno de mis favoritos de todos los tiempos. Decidí comprarla en su idioma original y en esta edición tan preciosa, después de que fue el apoyo que necesitaba para tomar una de las decisiones más importantes de mi corta vida. Le debo mucho al señor Portis, y Rooster Cogburn es, y siempre será, un héroe para mí.

Juan Salvador Gaviota, de Richard Bach. Regalo de Navidad de parte de mi madre, y que llegó a mis manos después de haberlo leído hace serán seis años, cuando seguía en el colegio. Representa todo el apoyo de mi madre a propósito de la misma decisión, y le tengo un cariño inmenso. Es una edición preciosa, y en algún momento la mostraré.

Las Cajas de Luz, de Shane Jones. Me enamoré de su portada misteriosa, pero pasó más de un año antes de que recordara su existencia y lo comprara. Es muy cortito, y por lo que he podido ver al pasar unas páginas, tiene un formato bastante particular.

El Niño con el Pijama de Rayas, John Boyne. Es como trampa colocarlo, porque en realidad mi madre se lo compró para leerlo de camino al trabajo. Sin embargo, como soy algo así como la bibliotecaria de la casa, después de que lo terminó y que le encantó, y que se lo prestó a mi hermana y ella lo dejó guardado, yo lo recuperé y lo llevé a mi estantería. Tengo muchas ganas de ver que tal, porque es de esas novelas que todo el mundo parece haber leído menos yo.

Skulduggery Pleasant, de Derek Landy. Primer libro de una serie, y al que conocí por pura casualidad y que más aún me sorprendió el ver que ya existía en español. La historia de cómo lo conocí es muy breve: hace un tiempo era fanática de la serie Sherlock, de la BBC, pero los fanáticos odiosos, los odiosos creadores y la segunda temporada me hicieron alejarme. Ahora soy fanática total de Elementary, de la CBS, que vendría a ser la única serie que sigo fielmente y que veo en inglés sin subtítulos. Entonces, buscando alguna ilustración de Elementary, me encuentro con un dibujo de Skulduggery, que simplemente usaba la palabra elementary en el título. Además, el autor es irlandés. Qué puedo decir, amor a primera vista. 

Santiago en 100 palabras: los 100 mejores cuentos VI, Varios. Participé en el concurso el año pasado, y fui rechazada totalmente. Imagino que fue porque tienen mi correo, que me llegó un mail avisándome que iban a regalar estos libritos en el metro un día que tenía que salir justamente, y después de dudarlo un segundo, fui a recibir uno. Este año envié un sólo microcuento, y no tengo esperanzas de nada, pero qué puedo hacer. Algún día lo lograré. 


6 de enero de 2013

Premio-Campaña: Fomentando la lectura

Alguna vez tuve un blog donde subía mis propios relatos, sin embargo, fue bien poco lo que duró. El bloqueo escritor me atacaba demasiado seguido como para actualizar como corresponde, y abandoné mi viejo blog a su suerte, porque simplemente no podía continuar. Por esta razón, y después de descubrir los blogs literarios, lo medité un par de millones de veces antes de volver a tener un espacio en internet.

El último empujón me lo dio un blog que encontré por casualidad buscando ya ni recuerdo qué en Google. Ese blog fue Qué leería Jane Austen, que había abierto sus puertas hacía tan sólo unos meses. Y es ese mismo blog el que me ha otorgado este premio, que me ha dejado muy feliz y que ha sido otra razón más para convencerme de que hice bien en abrir el mío propio.

Las instrucciones a seguir son publicar la imagen de la campaña y nominar a diez blogs y avisarles para que continúen con ella. Voy a tomarme ciertas libertades con lo de la nominación, y le otorgo el premio a cualquiera que quiera aceptarlo y continuar con la campaña. Sé que no es mucho la idea, pero lo prefiero así.

Por último, se debe responder la siguiente pregunta: ¿qué libro aconsejamos para alguien que comienza a leer? Existe una infinidad de libros que recomendaría, pero finalmente me he decidido dividir mis recomendaciones en dos categorías: clásicos universales y nacionales.

Entre los clásicos, recomiendo sin duda alguna El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry, y Juan Salvador Gaviota, de Richard Bach. Ambos son libros con un fuerte contenido simbólico, grandes enseñanzas y una alta dosis de esperanza para vivir y cumplir nuestros sueños. Además, destaco la particularidad de que siempre, incluso si es una relectura, aprendemos algo nuevo al leerlos.




Y entre los nacionales, dos series de libros que leía cuando niña y que me entretenían como nada en el mundo. Me refiero a los frutos del ingenio de Ana María Güiraldes y Jacqueline Balcells. Mis favoritos, sin duda alguna, eran Aventura en las Estrellas y Querido Fantasma. El primero, una historia de ciencia ficción en que el lector debe decidir las acciones del protagonista, y acorde a las mismas será el final que obtiene; el segundo consiste en una recopilación de relatos de misterio donde el lector, interpretando las pistas, resolverá el caso. Me divertían muchísimo, agudizaron mi capacidad de atención en los detalles y fueron un increíble incentivo para leer aún más.



 

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