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21 de mayo de 2013

Top Ten Tuesday #11


No me gusta en absoluto el hecho de hacer dos entregas seguidas de esta sección. Si consideran que soy obsesiva y que esta es, sin duda alguna, una manía, están totalmente en lo correcto. Pero ya que no tenía nada más preparado para hoy, aquí les traigo un Top Ten Tuesday con un tema mucho más sencillo de lo que creí en un principio.

Top Ten de portadas favoritas de libros que he leído

Aclaro que en general primero me fijo en el libro que quiero, y luego, si hay variedad y puedo elegir una portada bonita lo hago, pero no suelo guiarme por las portadas. Tampoco son las únicas portadas que me gustan, pero la gracia es que sean diez y no puedo incluir tantas como quisiera.


  1. La Sombra de Poe, de Matthew Pearl. Libro que leí hace muchos años, y que siempre ha sido una de mis portadas favoritas. Me gusta mucho su elegancia, los colores y todo en ella en general.
  2. Ubik, de Philip K. Dick. Libro que recomiendo totalmente, y que todas sus portadas tienen cierto parecido. La mía me gusta, pero la de Ediciones Minotauro es simplemente preciosa.
  3. El Hombre en el Castillo, de Philip K. Dick. En general la colección del autor de Ediciones Minotauro tiene portadas preciosas, muy sencillas, elegantes y que reflejan bien su obra.
  4. No es país para viejos, de Cormac McCarty. Fue una elección difícil, porque este es sin duda alguna uno de esos extraños casos en que todas las portadas que me encuentro me gustan. Al final me decidí por esta, por una persona que rediseñó todas las portadas de los libros del autor; cuando vuelva a encontrar su página entre mis marcadores, la compartiré.
  5. Ready Player One, de Ernest Cline. Otro de esos casos extraños en que todas las portadas me resultan atractivas. Esta es la de mi edición, y aunque en un principio el color me molestaba un poco, al final terminó encantándome.
  6. La Invención de Hugo Cabret, de Brian Selznick. La portada no es lo único hermoso que tiene, sino que todas sus ilustraciones. Lejos una de las más atractivas que he visto en mucho tiempo.
  7. La Historia de Lisey, de Stephen King. Como podrán notar, me gustan mucho las portadas simples y ésta es de mis favoritas, además que le tengo muchísimo cariño a esta novela.
  8. Cell, de Stephen King. Muy original, intrigante y transmite bien el horror y la incertidumbre. 
  9. Anna and the French Kiss, de Stephanie Perkins. Sé muy bien que a muchos no les gustó el cambio de portadas, pero yo, por mi parte, no podía estar más feliz. La original siempre me pareció horrible, y ésta en cambio es sencilla y muy elegante. Cuando estén los tres libros publicados pueden apostar que no tardarán en llegar a mi estantería.
  10. Maze Runner: Correr o Morir, de James Dashner. Las portadas latinas me parecen totalmente superiores a las originales y reflejan bien ese sentimiento de terror. Es más, los desafío a buscar alguna ilustración de Marcelo Orsi Blanco y no maravillarse con su genialidad.



24 de diciembre de 2012

Ready Player One, de Ernest Cline

Existe una página en internet que sin duda, después de Cracked y la Wikipedia, se lleva el premio a la más visitada por mí. No recuerdo exactamente cómo la descubrí, pero una vez que probé, no pude parar. Esta página es TVTropes, donde el sarcasmo y la hilaridad se desbordan a partes iguales. Aparte de reírme como nunca, he conocido una cantidad enorme de libros, películas, series, juegos y datos curiosos de mi interés, a través de su sistema de tropes.

Fue allí, y no recuerdo en qué trope exactamente, donde conocí Ready Player One, de Ernest Cline. Nunca había oído de la novela antes, e interesándome de inmediato, busqué una sinopsis. Pensé con cierto desánimo que un libro tal tardaría un montón en llegar aquí, y grande fue mi sorpresa cuando al revisar la página de la librería donde suelo comprar, descubrí que llevaba bastante en el país. Por lo que, revisando si estaba disponible en la librería del mall cercano a mi universidad, me planté un día no muy lejano en su entrada.

Había memorizado la portada de la edición en español, por lo que sabía exactamente qué buscar. Me convencí de que no lo compraría, y dejé a propósito el dinero en casa. Sin embargo, después de encontrarlo en un rinconcito, no resistí y eché mano a la tarjeta de emergencias y llegué a mi casa a devolver el dinero de mi compra de no-emergencia a mi madre.

Después de leer algunos pendientes, me lo llevé a un paseo del trabajo al que fui con mi familia. Sentada en una banca a la mesa, mientras el resto conversaba, nadaba en la piscina o exploraba por ahí, yo abrí mi libro, y a pesar del ruido, comencé a caer en el agujero del papel y entrar en la historia del, según algún tipo del USA Today, el freak más hot del planeta.


Sinopsis
Estamos en el año 2044 y, como el resto de la humanidad, Wade Watts prefiere mil veces el videojuego de OASIS al cada vez más sombrío mundo real. Se asegura que esconde las diabólicas piezas de un rompecabezas cuya resolución conduce a una fortuna incalculable. Las claves del enigma están basadas en la cultura de finales del siglo XX y, durante años, millones de humanos han intentado dar con ellas, sin éxito. De repente, Wade logra resolver el primer rompecabezas del premio, y, a partir de ese momento, debe competir contra miles de jugadores para conseguir el trofeo. La única forma de sobrevivir es ganar; pero para hacerlo tendrá que abandonar su existencia virtual y enfrentarse a la vida y al amor en el mundo real, del que siempre ha intentado escapar.



Opinión Personal
Oasis es un videojuego de simulación increíblemente masivo, en el que puede hacerse lo imaginado y por imaginar, y que además es gratis: una verdadera utopía. El planeta, por el contrario, ha empeorado considerablemente: constantes guerras, crisis energética, hambruna, cambios climáticos y la radioactividad. El contraste es inmenso, por lo que resulta evidente que la mayoría de las personas preferirían pasarse el tiempo en el mundo virtual, que gracias a la gran tecnología es apenas diferente del real. Y aquí es donde encontramos a nuestro protagonista, Wade Watts, que se refugia en Oasis al punto que incluso asiste a la escuela pública virtual. Su gran aventura comienza con la muerte de James Halliday, creador de Oasis, quien decide heredar su fortuna a quien la desee. ¿El truco? Encontrar el Huevo de Pascua, resolviendo los puzzles, encontrando tres llaves y abriendo tres puertas.

La Cacería del Huevo, el objeto que asegurará la fortuna de Halliday al ganador, comienza entonces, con miles de egg hunters  – gunters – siguiendo el Almanaque de Anorak, una especie de Biblia que el creador de Oasis ha dejado. El Almanaque no es más que una cantidad increíble de experiencias, obsesiones y opiniones sobre miles de cosas con algo en común: la década de los ochenta. Así, los años dorados con toda su cultura, entretenimiento y costumbres vuelve a ponerse de moda. 

Wade es un chiquillo huérfano con una memoria prodigiosa, una capacidad sorprendente para los juegos antiguos y un gran entendido en programación y aparatos electrónicos. En resumen, sus conocimientos se reducen a lo que considera necesario para La Cacería, y su relación con el mundo real es breve y superficial. Vive en una caravana fija con su tía y su novio, y accede a Oasis con la consola, guantes hápticos y el visor que entrega la escuela a sus estudiantes virtuales. ¿Qué planea hacer con su vida? Pues, simplemente, encontrar el Huevo y ganar millones, tal vez parte porque el mundo real le espanta, parte porque no se considera realmente bueno para nada más. 

Dejando de lado a Parzival, el avatar de Wade, conocemos los avatares Art3mis, su interés romántico y gunter de alto nivel; Hache, su mejor amigo y hábil luchador en batallas PvP; y Daito y Shoto, dos hermanos japoneses bastante herméticos. Entre los antagonistas, encontramos a los sixers, avatares de los empleados de IOI, una empresa muy poderosa que planea ganar La Cacería para sacar mayor provecho económico a Oasis. 

La historia es increíble y llena de adrenalina. Aunque no me considero totalmente una geek, bueno, me encontré con una cantidad de homenaje a libros, películas, series y demás que yo conozco y/o me gustan, que por supuesto me encantó. Los personajes son complejos y yo, como antisocial, hermética y sumida en mi propio mundo, me sentí identificada con varios de ellos. Me encariñé prácticamente con todos, aunque admito que Art3mis, o como terminé considerándola, Miss Perfecta, fue demasiado para mí. Para describir la sensación que me provocó, recurriré a un recuerdo antiguo: La Melancolía de Haruhi Suzumiya. En algún tiempo yo fui una otaku-con-vuelta-atrás, y como siempre he amado la lectura y Haruhi consiste en varias novelas, las busqué y comencé a sumergirme en su loco mundo. Y ahí, Kyon, quien relata la historia, está enganchado de Mikuru, otra Miss Perfecta. Tiene que ver en que había páginas enteras en que Kyon se dedicaba a describirnos la belleza de su objeto de admiración, su perfección y cómo parecía una imagen divina en comparación con el resto. Y es que Wade hace lo mismo, y hubo un momento en que sólo podía alejar el libro, poner los ojos en blanco, suspirar, e intentarlo de nuevo. No le agarré odio alguno a Art3mis, pero me cansó bastante y hasta el final seguía apareciendo la más inteligente, la más fuerte, la más buena, la que siempre tiene razón. Un personaje que sí me gustó mucho, aparte de Wade, fue Hache, que tiene carácter y es poderoso, pero aparece temperamental y contando con defectos.

No sé qué más decir. La acción es estupenda, y terminé los últimos capítulos escuchando AC/DC. Me gustó el contraste entre la realidad y lo virtual, el mundo soñado en que cualquiera quisiera vivir y las ruinas de la sociedad real. Y aún así, para el final, queda ese mensaje en el aire, ese que dice que es mejor apagar los aparatitos de lado de vez en cuando y salir a dar un paseo al aire libre.

Sobre el autor
Ernest Cline nació en Ohio, Estados Unidos, en 1972. Es poeta, escritor y guionista, y Ready Player One (2011) es su primera novela. Actualmente ya ha vendido los derechos a la Warner Bros., que proyecta hacer una gran producción, con el propio Cline como guionista.
12 de noviembre de 2012

IMM #1

In My Mailbox es una idea que lleva ya bastante dando vueltas, y consiste básicamente en mostrar los libros nuevos que se van adquiriendo. El período de tiempo entre uno y otro es relativo, aunque en general es mensual; yo, por el contrario, lo haré cuando pueda, pues mis bolsillos no desbordan oro y no puedo darme el lujo de comprar libros todos los meses.

Este domingo recién pasado asistí con mi padre a la Feria Internacional del Libro de Santiago, un evento donde se celebra la cultura y la literatura. Después de no haber ido desde que era pequeña, se imaginarán la alegría que sentí cuando él me propuso asistir a la Feria el día de clausura. La experiencia fue hermosa y muy entretenida, tuve tiempo para hablar de muchas cosas, y en resumen pasé un día excelente. Fue allí donde adquirí los últimos libros que entraron a mi biblioteca personal, algunos comprados con mi dinero y otros regalo de mi padre.



Rayuela, de Julio Cortázar. 
Valor de Ley, de Charles Portis.
El león y el unicornio y otros ensayos, de George Orwell.
Así habló Zaratustra, de Friedrich Nietzsche. 
No es país para viejos, de Cormac McCarthy.
Cielo Rojo, de David Lozano Garbala.
La Invención de Hugo Cabret, de Brian Selznick.
Ready Player One, de Ernest Cline.
Silabario Hispanoamericano, de Adrián Dufflocq Galdames.

Los libros que compré en la Feria fueron los de Cortázar, McCarthy, Selznick, Orwell y Dufflocq, siendo este último un regalo para mi hermanito de tres años. El resto lo compré en diferentes ocasiones, y en general salieron de mi propio bolsillo. Las únicas excepciones son Así habló Zaratustra, que necesitaba para la universidad, y Cielo Rojo, que gané en un concurso en el blog Hojas Mágicas.


Mención especial al facsímil promocional con el primer capítulo de El Invierno del Mundo, de Ken Follett, y algunos de los marcadores que conseguí.

Entre los recuerdos de la Feria, conseguí un bonito estuche, un set de lápices pasta y una bolsita para llevar mis libros. La chapita era un regalo y venía con un folleto sobre Ecuador, el país invitado.




 

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