Una de mis librerías favoritas tenía este libro en sus estanterías, recién llegado. Andaba cerca por otro motivo, y por costumbre entré a curiosear; entonces me encontré con esta cortísima novela y con otro libro que ya conocía y que quería desde hacía algún tiempo. Como ven, no tenía planeado comprar nada, pero aún así me decanté por el otro libro.
Me quedé un tiempo pensando en este libro, decidida a leerlo, y llegado un punto, sentí terror de que hubiese desaparecido del mapa. La librería es independiente y no traen muchos ejemplares de nada, por lo que era algo más que probable. Cuando volví, los delgados ejemplares seguían sellados en su estante, al mismo ridículamente barato precio, esperándome. No dudé en llevármelo.
Después de libros que perfectamente servirían de tope de puerta por su grosor, tenía ganas de algo corto y ligero para pasar el rato. No considero que sea del todo ligero, pero sí me ha gustado mucho y me ha dejado con deseos de probar más de la autora.
Sinopsis
Tres hermanas de fortuna modesta quedan huérfanas. Jane Charlmont, la pequeña, se casa por interés con un viudo rico mucho mayor que ella.
Opinión
Como notarán, la sinopsis no ayuda en absoluto a hacerse una idea inicial sobre la novela; la transcribí tal cual como sale en la contraportada. Leí en algunas páginas un poco más sobre ella, pero daba igual, porque esas tres sencillas líneas ya habían llamado mi atención lo suficiente.
Nuestra historia comienza en Brompton-on-Sea, un modesto lugar junto al mar, con las tres hermanas Charlmont: Catherine, la mayor; Lucy, la de en medio; y Jane, la más joven, tan bella como vanidosa. Ni ricas ni pobres, llevan una vida tranquila sin demasiadas emociones; entonces, a raíz de una noticia y una invitación a Londres, las hermanas se separan por unos meses y cuando Jane y Catherine regresan a su hogar, la primera está comprometida con un hombre mayor, tan rico como desagradable.
El tema del matrimonio por interés fue lo primero que llamó mi atención. Como mencioné, las hermanas Charlmont disponían de dinero suficiente para llevar una vida holgada, y dejando de lado los años que se les vienen encima a las dos mayores, no tienen grandes preocupaciones. Sin embargo, Jane es una chiquilla vanidosa, caprichosa y coqueta que parece amar al dinero como nada en el mundo, al punto de interesarse en alguien a quien jamás miraría de ser pobre. Y no se molesta en absoluto en ocultar sus deseos de riqueza, alegando cosas sin sentido y soñando con una vida llena de lujos. ¿Qué lleva a alguien a enamorarse a tal punto del dinero? Insisto en que ni tenía necesidad, ni lo hace por alguna otra causa, mucho más noble: es mero egoísmo. Jane no es un personaje del todo desagradable, pero me incomodó bastante, y más aún considerando que hay personas en este mundo obsesionadas con la riqueza a este punto y más allá.
Por otro lado, las otras hermanas son mucho más agradables, aunque muy diferentes: Catherine, ante la muerte de sus padres, ha tenido que asumir el rol de madre y por lo mismo es severa y categórica. Lucy, por otro lado, es más llevada por sus sentimientos, aunque siempre reservada y considerada. De las tres, mi favorita fue esta última, y aunque sufre la mayor parte de la novela, su historia es muy bonita y me arrancó un par de lágrimas. La novela aborda temas como la hermandad, tan compleja cuando los individuos son tan opuestos; la estrecha relación entre el amor y el matrimonio; el inevitable paso del tiempo y la lealtad.
El único detalle que no terminó de convencerme fue que la autora, desde cierto hecho en adelante, parece haber escrito esta novela corta con demasiada prisa, y gran parte de los sucesos parecen muy precipitados. Entiendo que es una historia breve, pero en un momento sucedían más cosas en diez páginas que en las primeras cincuenta. De todas maneras, es una lectura excelente y me encantó mucho más de lo que esperaba. Christina Rossetti escribió poesía, la cual, después de buscar un poco, estoy convencida que me encantará y no tardará en llegar a mi estantería.
Sobre la autora
Christina Rossetti nación en Londres, Inglaterra en 1830 en una familia de artistas. Hija y hermana de poetas, ella misma fue la poetisa por excelencia de la época victoriana. Murió en 1894.
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21 de mayo de 2013
30 de abril de 2013
IMM #3
Personalmente, no soy partidaria de hacer entregas mensuales, simplemente porque hay meses en que no tengo dinero o me propongo gastar menos, y no hay adquisiciones nuevas. Los libros que voy a mostrarles llegaron a mis estanterías entre mediados de febrero y ayer mismo, y al verlos todos juntos, realmente me sorprende ver cuánto he comprado. Me faltó poner dos libros, uno que mi hermana se llevó al colegio y otro que simplemente olvidé era compra reciente, así que quedan para la próxima entrega.
Como invitado especial, mi tazón de la tienda Whittard, que descubrí en el Costanera Center y que me encantó. Me muero de ganas de comprar algún té y estrenarlo leyendo una buena novela.
Farenheit 451, de Ray Bradbury. Es uno de esos libros que siempre he querido leer, pero que nunca compraba. Al final, durante mis vacaciones en Villarrica, lo vi en una especie de feria de libros usados, y no dudé en llevármelo.
Hamlet, de William Shakespeare. De este autor, tan sólo he leído Romeo y Julieta, y ya era hora de que buscara alguna otra de sus obras. Lo compré en la misma feria en Villarrica, y como dato, el mismo día vi una representación teatral bastante curiosa, pero totalmente excelente.
Las Aventuras del Barón de Münchhausen, de Rudolf E. Raspe. Mi madre me comentó un día que había visto la película, y un tiempo después supe que había un libro. Tiene cara de ser una novela entretenida, así que espero leerla pronto.
La Solución Final, de Michael Chabon. Hay una muy buena razón para que yo quiera leer esta novela, y tiene que ver con mi admiración por Sherlock Holmes. Juraba que no estaba en el país, y cuando la encuentro de casualidad, la compré sin dudarlo.
2001, Una Odisea Espacial, de Arthur C. Clarke. Una de mis compras en La Noche de las Librerías en el Drugstore de Providencia por el Día del Libro, a la que creí que no alcanzaría a ir y pude de todas maneras. He tratado de introducirme al género de la ciencia ficción poco a poco, y ésta es una de sus novelas y autores más emblemáticos.
Los Guardianes de Ga'hoole: La Captura, de Kathryn Lasky. El primero de una serie bastante extensa, pero que me llama muchísimo la atención. Quería comprarlo hace bastante tiempo y cuando preguntaba por él, me decían que no lo tenían. Así que, cuando lo pillé en una librería en el momento menos esperado, me lo llevé sin dudarlo, porque quizás cuánto pasaría hasta que volviera a encontrarlo.
Los Watson, de Jane Austen. Otra de mis compras por el Día del Libro en el Drugstore. Hay una librería ahí que tiene una cantidad de libros atractivos y que no están en las librerías principales, que prefiero ir a darme una vuelta sólo cuando tengo dinero. Ese día quería ver Cartas de Jane Austen, que estaba, pero a un precio por sobre mi presupuesto; sin embargo, mi amor por la autora se vio igualmente satisfecho cuando me encontré este libro que quería hace ya bastante, con preciosas ilustraciones y que ni sabía que estaba por aquí.
North and South, de Elizabeth Gaskell. Mi primera compra en Bookdepository, y casi termina conmigo en un hospital mental. Cuento corto, pagué el noviciado: no tenía idea de los tiempos de entrega por aquí, y estaba preocupada de que llegara cuando estuviera alguien en mi casa, o de que no se demorara tres meses en llegar. Se demoró un mes, y cuando llegó, supe que la espera valió la pena. Es una edición muy suave, preciosa y espero leerlo pronto.
Lugares Comunes, de Christina Rossetti. Lo vi hace tiempo en una de mis librerías independientes favoritas, pero a pesar de que estaba muy barato, tenía dinero para un sólo libro y me llevé otro. Me quedé pensando bastante tiempo si seguiría ahí, y cuando volví deseosa de llevármelo, ahí estaba aún. Es muy finito, así que será de mis próximas lecturas.
La Ciudad está Triste, de Ramón Díaz Eterovic. ¡Por fin! Otra compra del Día del Libro, y una de las que más me alegró. Llevaba tanto tiempo buscándolo que en un momento creí que no lo encontraría jamás; entonces pregunto en una librería, y ahí estaba. Es el primero de la serie de Heredia, así que lo leeré muy pronto.
Nunca enamores a un forastero, de Ramón Díaz Eterovic. Preguntando por el primero de Heredia en una librería, me mostraron todos los que tenían del autor, que lamentablemente no eran muchos. Aprovechando, compré éste de inmediato.
El Ojo del Alma, de Ramón Díaz Eterovic. También de Heredia. Lo compré el mismo día que el anterior, y espero conseguir poco a poco la serie completa.
The Search for WondLa, de Tony DiTerlizzi. Uno de muchos libros que he conocido gracias a juegos de flash, de los que soy completamente adicta. Sé que parece una forma extraña de descubrir libros, pero me he encontrado así con varios tesoros. Llegó justamente ayer a mi hogar, cortesía de Bookdepository, y fue el premio acordado de un concurso que gané en el blog Spread my Wings. Qué puedo decir, a veces sí me resulta esto de los concursos.
VALIS, de Philip K. Dick. Una de sus novelas más importantes, y que conseguí en el Día del Libro. Lamentablemente sus libros no son tan fáciles de conseguir como me gustaría, así que cuando lo vi no dudé en llevármelo a casa.
Los marcadores que gentilmente me regaló Bookdepository junto con los libros, y el catálogo de la colección Penguin English Library que venía al interior de North and South, de la cual pronto me llegarán unos cuantos libros más.
Como invitado especial, mi tazón de la tienda Whittard, que descubrí en el Costanera Center y que me encantó. Me muero de ganas de comprar algún té y estrenarlo leyendo una buena novela.
Farenheit 451, de Ray Bradbury. Es uno de esos libros que siempre he querido leer, pero que nunca compraba. Al final, durante mis vacaciones en Villarrica, lo vi en una especie de feria de libros usados, y no dudé en llevármelo.
Hamlet, de William Shakespeare. De este autor, tan sólo he leído Romeo y Julieta, y ya era hora de que buscara alguna otra de sus obras. Lo compré en la misma feria en Villarrica, y como dato, el mismo día vi una representación teatral bastante curiosa, pero totalmente excelente.
Las Aventuras del Barón de Münchhausen, de Rudolf E. Raspe. Mi madre me comentó un día que había visto la película, y un tiempo después supe que había un libro. Tiene cara de ser una novela entretenida, así que espero leerla pronto.
La Solución Final, de Michael Chabon. Hay una muy buena razón para que yo quiera leer esta novela, y tiene que ver con mi admiración por Sherlock Holmes. Juraba que no estaba en el país, y cuando la encuentro de casualidad, la compré sin dudarlo.
2001, Una Odisea Espacial, de Arthur C. Clarke. Una de mis compras en La Noche de las Librerías en el Drugstore de Providencia por el Día del Libro, a la que creí que no alcanzaría a ir y pude de todas maneras. He tratado de introducirme al género de la ciencia ficción poco a poco, y ésta es una de sus novelas y autores más emblemáticos.
Los Guardianes de Ga'hoole: La Captura, de Kathryn Lasky. El primero de una serie bastante extensa, pero que me llama muchísimo la atención. Quería comprarlo hace bastante tiempo y cuando preguntaba por él, me decían que no lo tenían. Así que, cuando lo pillé en una librería en el momento menos esperado, me lo llevé sin dudarlo, porque quizás cuánto pasaría hasta que volviera a encontrarlo.
Los Watson, de Jane Austen. Otra de mis compras por el Día del Libro en el Drugstore. Hay una librería ahí que tiene una cantidad de libros atractivos y que no están en las librerías principales, que prefiero ir a darme una vuelta sólo cuando tengo dinero. Ese día quería ver Cartas de Jane Austen, que estaba, pero a un precio por sobre mi presupuesto; sin embargo, mi amor por la autora se vio igualmente satisfecho cuando me encontré este libro que quería hace ya bastante, con preciosas ilustraciones y que ni sabía que estaba por aquí.
North and South, de Elizabeth Gaskell. Mi primera compra en Bookdepository, y casi termina conmigo en un hospital mental. Cuento corto, pagué el noviciado: no tenía idea de los tiempos de entrega por aquí, y estaba preocupada de que llegara cuando estuviera alguien en mi casa, o de que no se demorara tres meses en llegar. Se demoró un mes, y cuando llegó, supe que la espera valió la pena. Es una edición muy suave, preciosa y espero leerlo pronto.
Lugares Comunes, de Christina Rossetti. Lo vi hace tiempo en una de mis librerías independientes favoritas, pero a pesar de que estaba muy barato, tenía dinero para un sólo libro y me llevé otro. Me quedé pensando bastante tiempo si seguiría ahí, y cuando volví deseosa de llevármelo, ahí estaba aún. Es muy finito, así que será de mis próximas lecturas.
La Ciudad está Triste, de Ramón Díaz Eterovic. ¡Por fin! Otra compra del Día del Libro, y una de las que más me alegró. Llevaba tanto tiempo buscándolo que en un momento creí que no lo encontraría jamás; entonces pregunto en una librería, y ahí estaba. Es el primero de la serie de Heredia, así que lo leeré muy pronto.
Nunca enamores a un forastero, de Ramón Díaz Eterovic. Preguntando por el primero de Heredia en una librería, me mostraron todos los que tenían del autor, que lamentablemente no eran muchos. Aprovechando, compré éste de inmediato.
El Ojo del Alma, de Ramón Díaz Eterovic. También de Heredia. Lo compré el mismo día que el anterior, y espero conseguir poco a poco la serie completa.
The Search for WondLa, de Tony DiTerlizzi. Uno de muchos libros que he conocido gracias a juegos de flash, de los que soy completamente adicta. Sé que parece una forma extraña de descubrir libros, pero me he encontrado así con varios tesoros. Llegó justamente ayer a mi hogar, cortesía de Bookdepository, y fue el premio acordado de un concurso que gané en el blog Spread my Wings. Qué puedo decir, a veces sí me resulta esto de los concursos.
VALIS, de Philip K. Dick. Una de sus novelas más importantes, y que conseguí en el Día del Libro. Lamentablemente sus libros no son tan fáciles de conseguir como me gustaría, así que cuando lo vi no dudé en llevármelo a casa.
Los marcadores que gentilmente me regaló Bookdepository junto con los libros, y el catálogo de la colección Penguin English Library que venía al interior de North and South, de la cual pronto me llegarán unos cuantos libros más.
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